Se acordó Dios



En estos días hay gente sumamente negativa con su destino, algunos ya lo tienen como una rutina de distracción mental, meditan con su pasado y pasean con su lamento; es dramático ver ojos llenos de desilusión como si llevaran una montaña de cargas negativas sobre sus hombros yo no dudo que hay un ataque eminente de frustración  sobre la vida de las personas, pero si podemos ver mas allá de nuestro metro cuadrado de dolor hallaremos una puerta de oportunidad.

No se confunda esta puerta no es igual a la de siempre esta no tiene marco y no se parece a lo que usted conoce esta puerta es la suma de los sueños que Dios le sembró en su corazón que usted ha guardado, porque mas allá de todo, usted sabe que se hará realidad.
La semana pasada después de una ministración sobrenatural en una reunión de oración tuve una visión de parte de Dios que deseo compartírselas:

Pude ver un campo lleno de espigas con un cielo azul claro y una hermosa casa blanca en el fondo; observé que en los campos salía gente pero no quedaban allí, si no que el campo era limpiado, así como cuando recoges la cosecha; y de repente visualicé un estadio lleno de gente y me acordé de una visión  que El Espíritu Santo me dio hace 8 años, donde veía este mismo estadio repleto de jóvenes adorando a Jesucristo; pero esta vez fue diferente, vi el lugar completo y el estadio era como los del mundial futbol, que son gigantes, pero la diferencia era que en el medio del estadio donde normalmente habría la cancha de futbol lo que había eran obreros, y el campo estaba lleno de espigas que lanzaban a la multitud y estos las tomaban con gran alegría; y mientras las agarraban sus rostros resplandecían, y en el cielo pude ver una espada que anunciaba poder, firmeza y decisión.

Se preguntarán ¿por qué contarles toda la visión? y la respuesta es la siguiente: porque ese día de la visión nuestro apóstol Raúl Ávila nos ministró una palabra direccional llamada “se acordó Dios”; y justo cuando ministró a mi vida y a la de mi esposa, tuve nuevamente esta visión con el estadio que hace 8 años Dios me había empezado a mostrar, pero esta vez sentía que Dios me decía: me acordé de lo que un día te hablé; así que mi corazón brincó, por que llegó el tiempo; entiéndalo, le llegó el tiempo si usted no ha abandonado la palabra; le llegó el tiempo, revise, haga memoria de lo que Dios le ha hablado, porque esta puerta no tienen marco, esta púerta son la suma de esos sueños que Dios le ha dado.

 


   
  

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