Llamados a la conquista


La juventud cristiana tiene una gran sed de conquista. El inmenso deseo de saber que Dios está en control de su vida, que los guía en  todo lo que deben hacer es un inmenso deseo de producir un cambio profundo en la sociedad, es una llama que sobrepasa la capacidad de su intelecto, es un poder que reclama una ejecución del bien mas permanente que la que hoy se lleva; es el ferviente anhelo de saber que nació para ganar, que la historia del perdedor es una mentira plena que no entra en su programa diario de entrenamiento para poder ser un verdadero vencedor.
Ahora yo sé que si un crítico lee mis líneas pueden pararse en el filo de la delincuencia, en el filo de los abortos, de la falta de conciencia de familia y destino; y está bien todo eso es válido para no aceptar mi mensaje pero lo que yo estoy escribiendo es gran verdad que la queramos ocultar tras la delincuencia es otra cosa, que la queramos opacar en el aborto, sida , droga es otra historia pero que hay un rayo de esperanza que es tan fuerte que ya  ha comenzado a crear un surco en los cielos es una gran realidad.
No sé con qué ojos usted sale a la calle pero le voy a contar mi percepción de la calle en estos días veo una sonrisa diferente en los niños, un vivo deseo de poder ser feliz sin querer perder la inocencia  e vuelto a ver al joven que anhela lograr formar un hogar digno lleno de ilusiones de triunfo y  que cree en la integridad porque para él no ha pasado de moda,  le parecerá loco pero el mundo  quiere una verdadera esperanza.
Sé que la juventud tenemos ese potencial, se que la juventud tenemos ese poder, se que la juventud tenemos esa sensibilidad para poder tocar el mundo espiritual se que podemos brindarle el vaso con agua que necesita el sediento.
Te diré algo mas si tu lo crees tú lo conquistas.

 


   
  

Artículos Anteriores:

 

                                                                             

Federacion
 
< arriba >