Renuncia a la incredulidad

 

Cuando le das paso a la incredulidad eso trae como resultado la fatiga, el cansancio y el menosprecio.

Como joven no debes descuidar el estar enfocado en lo que Dios nos esta dictando para nuestras vidas la oración, el consolidar, la consagración  cuando esto se escapa de nuestra vida entra en escena la incredulidad te genera estar en un estado de duda de todo lo que haces, de todo lo que crees y de a todos los que le rindes cuenta de tu vida; me refiero a la gente que has llamado tu mentores.

La incredulidad es la fe del diablo; ella te llevara al menosprecio que es darle menos valor  a los principios divinos, no permitas que tu vida caiga en un estado de vicioso siendo cristiano.  El mayor enemigo de los hijos de Dios es la incredulidad te va a robar la esperanza, el ánimo, la pasión y te va arrinconar en tus decepciones creyendo que todo el mundo es tu enemigo esto te lleva a ser una persona descalificadora de los demás porque te sientes descalificado, entonces te vuelves un murmurador y levantas chismes de toda la gente que te ama, de tus mentores, amigos, padres; en pocas palabras te conviertes en una persona que no se siente bien con nadie porque no estás bien contigo mismo.

En estas semanas estamos consolidando así que no dejes que la incredulidad que quiera operar en ti o que esté operando en otros te distraiga, enfócate en llamar a los que has ganado en las cosechas invitándolos a tus células y al congreso posesión 2008, dedícate a profetizar lo que tú quieres ver en ellos, en pocas palabras has el maratón de la consolidación; enfócate y dedícate para llegar a la meta y no perder ninguno.

Declara conmigo: soy un joven que cree lo que Dios me ha dado y declaro que nada ni nadie me va a persuadir para renunciar a lo que Dios me dijo que es mío, es mi tiempo y es ahora de jugármelas  todas por el reino de Dios, se que Dios restaurara mi familia, restaurar mi corazón, restaurara  mis finanzas  y me añadirá gracia para llegar al corazón de cada persona con el poder del amor de Jesús en este tiempo de consolidación.    

 


 

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