Cuando nuestro corazón se abre a amar a Dios intensamente nuestra forma de pensar y ver la vida cambia, se vuelve más autentica, con menos prejuicios para disfrutar de la obra que Dios tiene destinada para nosotros; sin duda alguna abrir tu corazón a la oración, abrir tu corazón a la búsqueda de su rostro y de su diseño para cada uno de tus días en intercesión te hace más sensible a lo que el Espíritu Santo quiere hacer en ti sin poner tantas excusas. El apóstol Marcelino Sojo en el mensaje alza tus ojos nos decía: “Encontrarte con Jesús no es asunto de que fuiste diablo antes y ahora eres un santo, debes edificar a diario tu vida en oración de madrugada para descubrir la agenda de Dios para ese día”.
Es emocionante saber que Dios nos espera cada día en la madrugada para indicarnos que debemos hacer, es como que si Dios nos estuviera diciendo: “Te quiero hacer la vida más fácil sin que te la compliques, tanto sin que te duela la cabeza viendo que inventas”. Dios no quiere que inventemos nada, sino que obedezcamos a su agenda.
El pastor John mason dice: “El remordimiento mira hacia atrás, la preocupación mira alrededor, la fe mira hacia arriba.” Enfoquemos nuestros ojos en la dirección correcta, para que la vida nos sea menos enredada; yo sé que este paso de búsqueda de Dios nos mueve todo nuestro ser, nos saca de nuestra comodidad, nos exige vencer nuestro sueño, someter nuestro yo, el cual siempre tiene una excusa perfecta para no querer obedecer lo que Dios impone, pero la satisfacción de saber responder correctamente a lo que el Espíritu Santo nos pide es mucho más grande que cualquier obstáculo a derribar. Uno siente que se llena de poder, de fuerza, de vitalidad y es como si te convirtieras en una solución en lugar de seguir siendo un problema más. Uno se vuelve PURA DINAMITA!!!!!
De algo estoy seguro, SI ESTAMOS UNGIDOS POR DIOS ESTAMOS UNGIDOS PARA GANAR!!!
Pr. Ap. Raul David Avila
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